Terror de escritor. Las críticas.

Terror de escritor. Las críticas.

            En el mundo del escritor hay algo que bajo ningún concepto conseguirá eludir, y dependiendo de cómo se enfrente a ello, podrá marcar o no su futuro en este difícil mundo. Hablo de la CRÍTICA, eso de la que nadie escapa, ya sea Perico el de los palotes, o el mismísimo Dan Brown.

          Eso sí, sólo hay un caso en que podréis olvidar lo dicho antes, y es cuando alguien escribe para sí mismo y lo deja en el cajón. A ese le da igual porque jamás tendrá críticas de ningún tipo. Ni buenas ni malas. Pero como no es el caso, y la mayoría, cuando escribimos, lo hacemos para que nos lea el resto de los mortales, pues nos exponemos a sus opiniones.

             Parto de un hecho. Desde el mismo momento que comencé a escribir y a conocer este mundo, descubrí que esta disciplina artística tiene algo muy singular: Todo el mundo parece saber de todo. Todos creen tener la habilidad, el conocimiento, el criterio y el derecho, para opinar, aconsejar y corregir lo que lee. Con el tiempo una aprende que sólo nos han de servir las críticas constructivas, las que están cimentadas en una base de conocimientos, experiencia y sinceridad.

             Hay que leer, y leer mucho, es la única forma de desarrollar cierto sentido del gusto literario, y sólo entonces sabremos discernir dónde hay un buen texto y dónde no. Otra cosa sería acertar de lleno con lo que no funciona y arreglarlo.

             Leer, leer y leer. Leer mucho clásico (siempre serán los genios), a los maestros de la literatura actual, y también, por supuesto, a autores que al igual que nosotras, comienzan su camino. Sólo así se mejora y se aprende.

             Seremos buenos críticos cuando analicemos una obra desde todos los puntos de vista posibles, y casi tan importante como esto, cuando seamos capaces de decirle a un autor dónde nos aburre su historia, dónde nos chirría el argumento, dónde parece que falta o que sobra algo. Y no quiero decir que con esto seamos unas cabronas, pero diciéndolo de forma correcta y sincera, debe ser de gran ayuda para el escritor en cuestión. Aquí entra, por supuesto, la forma de ser de cada autor, y del tipo de escritor que quiere llegar a ser. Algunos lo verán como un ataque personal (lo cual es un gran error) y otros lo verán como una ayuda a su progreso y aprendizaje. Sé de estos últimos, por favor.

              Una vez leí que ser un buen crítico te hace ser un buen escritor, y creo que es totalmente cierto. Si haces buenas críticas, con conocimiento de causa, de forma sincera y constructiva, tarde o temprano te devolverán el favor haciendo la crítica de tus obras, y es entonces cuando comenzarás a mejorar.

              En definitiva, que todo escritor necesita saber cómo escribe, y para ello es indispensable o un buen editor, o un lector o lectores beta de confianza. Hay que huir de los lectores cero que lo ven todo perfecto. MIENTEN.

              Una buena crítica es el mejor regalo que un escritor puede recibir, y con ello no me refiero sólo a las alabanzas por un buen trabajo o que te suban en un pedestal, hablo también de aquellas críticas que te dicen dónde puedes mejorar.

              Luego tenemos el lado opuesto, y tampoco podemos obviarlo. Nos encontraremos con críticas no tan constructivas; sino todo lo contrario, serán destructivas porque sí. Para evitarlas o sobrellevarlas, he aquí algunas recomendaciones:

- No des tus textos a cualquiera, no todos entienden el esfuerzo y el trabajo que conlleva escribir algo.

- Infórmate bien de quien te pide tu libro para leerlo.

- Si te atacan verbal e injustificadamente, no respondas. Entrar en su juego siempre te perjudicará más a ti que a esa persona.

- Piensa que cualquiera que critique tu obra así, puede que sea porque no ha entendido bien tu obra, o que se trate de una escritora frustrada, o que la mueva la envidia, o simplemente porque es un/a tocapelotas...

               Recuerda una cosa siempre: Los comentarios inútiles se ignoran. Y punto.

Besos.

Charlotte Wallace, escritora.